viernes, 9 de mayo de 2014

Curso Introducción a la Comunicación UNAD

INTRODUCCIÓN

Es la comunicación el proceso que nos permite alcanzar fronteras y conceptos que a veces, sin nuestro entusiasmo y búsqueda se quedan alejados de nuestro círculo.  De ella nace el conocimiento, actividad que entusiasma a algunos y a otros no interesa, no obstante constituir punto vital entre quienes se proyectan con pasión y fuerza en la comprensión del sentido y existencia de la vida del hombre en el mundo. El privilegio de poder comunicar radica en la posibilidad que posee el ser humano de contar todo lo que hasta sus sentidos arriba. Es indudable que los medios masivos  de comunicación allegan a la realidad, variadísima cantidad de información en relación con todos los hechos de la vida del mundo y  la cotidianidad. 
En una colectividad donde quien propone una nueva oportunidad de dialogo, trasciende los parámetros normales establecidos,  equivale a decir que quien descuelle en autenticidad está hecho para abrir brecha, para servir de norte, para marcar rumbos, para ser guía, guía de generaciones que vienen empujando desde atrás,  hacia la transformación; Frente a ello, nosotros como seres humanos poseemos la maravillosa herramienta de la comunicación como mecanismo para ofrecer nuestros propios puntos de vista sobre lo que estamos observando. Una cabal interpretación del momento que vivo, enlazándolo con su historia,  impone que se reflexione, que se racionalice, que se analice, para decir por fin que  “tengo claridad de lo que pasa a mi alrededor”. La palabra es la herramienta para mostrar el mundo que nos rodea. Parecieren oleadas que abrazan y cobijan comunidades, desatando consecuencias semejantes a la moda, que imponen criterios  en cuanto a cómo debe pensarse o entenderse los hechos de la realidad.

Para Martin Heidegger,  “el individuo está siempre en peligro de ser sumergido por el mundo de los objetos y el comportamiento superficial y convencional de la multitud”; Parecería que entre tantísimos individuos existentes,  los seres originales descollarían por doquier. Sin embargo  muchos se pierden y confunden entre  los prototipos sociales. Lo mismo sucede con el discurso, de allí la coyuntura que permite al individuo desplegar sus alas para volar,  posibilitan su desarrollo y evolución.  Un espacio donde cada ser puede auto ejercerse para “ser”, para “desarrollarse”, para “evolucionar” significa abrir los ojos y estar atento al entorno para cuando todo sea propicio. Decía René Descartes “Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.

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